EL TESÓN PARA SER UNIVERSAL
EL TESÓN PARA SER UNIVERSAL —Cómo nuestro llano se volvió global— Salvador Montoya A Verónica Mata, mi amor bonito Puntero en la soledad que enlutan llamas de ayer Parece que va soñando con la sabana en la sien Alberto Arvelo Torrealba, Florentino y el diablo (1940) 1 Allí estaba mi abuelo en su hamaca de siempre en esa última vez que lo vi lúcido y con brío de hombre fuerte y pujante. Yo crecí observando cómo trabajaba en su pequeño abasto y después cómo parrandeaba con su cuatro y su arpa. Creo que fumaba excesivamente. Hasta que un día él mismo dijo: «Hasta hoy fumo». Y no fumo más. Así era su tenacidad. Cuando alguien manifestaba en su presencia cierta resignación ante el desafío de la vida o del trabajo, a veces, le respondía de cómo él había aprendido sin mucha pedagogía de otro a tocar un instrumento o ya bien adulto a leer y a escribir casi por sí solo. Él me decía: «Me iba lejos a tocar mi instrumento, a mejorarme». Y después había otro músico mejor que oyéndolo, le decía a su...






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